martes, agosto 11, 2009

Diez pasos para despertar el genio financiero (VII)

7. El poder de obtener algo por nada
Cuando los primeros colonos blancos llegaron a Norteamérica, quedaron atónitos ante una práctica cultural que tenían algunos indios norteamericanos. Por ejemplo, si un colono tenía frío, el indio le ofrecía una manta a esa persona. Confundiéndolo con un regalo, el colono a menudo se ofendía cuando el indio solicitaba la devolución.

Los indios también se molestaban cuando se daban cuenta de que los colonos no querían devolver las cosas. De allí proviene el término “donante indio”. De un simple malentendido cultural.

En el mundo de la “columna de las inversiones”, ser un donante indio es vital para la riqueza. La primera pregunta de un inversionista sofisticado es: “¿Con cuánta rapidez recuperaré mi dinero?” Ellos también desean saber si obtendrán alguna cosa a cambio de nada, lo cual es llamado una porción de la inversión.

Frecuentemente, mi agente llama recomendándome mover una considerable cantidad de dinero hacia un paquete de acciones de alguna compañía que él cree que por efectuar algún movimiento que subirá el valor de las acciones, o por ejemplo, el anuncio de un nuevo producto. Entonces pongo dinero allí, durante una semana, hasta no más de un mes, mientras las acciones suben, entonces, retiro el monto de dólares original, y dejo de preocuparme por las fluctuaciones del mercado, porque vuelvo a contar con mi capital inicial. Disponible para trabajar en otra inversión. De manera que mi dinero se va y vuelve, y me hago dueño de una inversión que, técnicamente, fue gratis.

Lo cierto es, he perdido dinero en muchas ocasiones. Pero sólo juego con el dinero que puedo afrontar perder. O sea, de diez inversiones promedio, anoto algunos tantos en dos o en tres, mientras que cinco o seis no me dan nada, y pierdo en dos o en tres. Pero limito mis pérdidas a solamente el dinero que tengo involucrado allí en ese momento.

Las personas que odian el riesgo, ponen su dinero en el banco. Y a la larga, ahorrar es mejor que no ahorrar. Pero lleva mucho tiempo recuperar su dinero y, en la mayoría de los casos, no se obtiene nada gratis a cambio. Antes regalaban tostadoras, pero hoy ni siquiera eso.
En cada una de mis inversiones, debe haber algo que proporcione un incremento, algo gratis. Un condominio, un pequeño depósito, alguna parcela gratis de terreno, una casa, paquetes de acciones, un edificio de oficinas. Y la idea es que el riesgo sea limitado, o bajo.

Ray Kroc, famoso por McDonald’s, vendía franquicias de hamburguesas, no porque le encantaran, las, hamburguesas sino porque quería tener la propiedad debajo de la franquicia, gratis.

De manera que los inversores sabios deben mirar más allá del retorno de y sobre la inversión; se trata de las inversiones que se obtienen gratis, una vez que recupera su dinero. Eso es inteligencia financiera.

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